martes, 27 de mayo de 2014

Las gatitas también juegan

 

Bueno, creo que ya he tenido suficientes vacaciones... por ahora.
Espero que se hayan portado muy bien en los pasados días. No olviden invitarme para cuando vayan a portarse mal   =^.^=



Cuando las gatitas andan contentas, se quedan para siempre en el mismo lugar, y complacen hasta la saciedad a su cuidador. Esta demás decir que en muchos momentos los arañazos irán y vendrán, no? Y que el cuidador podrá molestarse por lo mala gatita que ha sido. Pero siempre hay soluciones perfectas para mantener la convivencia y relación en paz. Y que mejor que una buena ración de leche y algunos masajes fuertes!







Me despido por ahora, hasta la próxima, chic@s.
Besitos de miau  ^.~







Miss A.

jueves, 10 de abril de 2014

Maria Maria


Hoy ha sido el cumpleaños de una chica totalmente espectacular. Maria, espero que hayas tenido un día grandioso, lleno de cosas dulces y placenteras. Te dije que te daría una muy buena sorpresa. Pues aquí te la dejo. Espero que muy pronto esto se pueda realizar a la perfección. Eso y mucho mas. Eres hermosa!



Luego de una semana difícil, mi esposo y yo decidimos ir a dar una vuelta con nuestra hija a una feria. Algunas caballitos mecánicos, montaña rusa. Esos juegos que divierten. La pasamos muy bien. Decidimos regresar muy tarde en la noche a nuestra casa. Pero de camino, acercándome muy despacito a su oído, le ronronee como una gatita. No basto ni un segundo para que el comprendiera lo que deseaba. Esa noche quería ser su sumisa.


Ya conocíamos las reglas, así que al llegar a la casa me metí a la ducha mientras mi Amo llevaba a nuestro hijo a su habitación. Me puse crema en el cuerpo, algo de colonia y entre en nuestra habitación, esperándolo de rodillas en el suelo con una fusta en las manos, completamente desnuda.


Le escuche entrar. Le sentí observarme atentamente, con esa mirada única y penetrante. Se acerco a mi para acariciarme el cabello, con mucha suavidad. Y yo solo me concentraba en el sonido de su respiración. Se alejo de pronto de mi, buscando algo en el armario. Me pidió de pronto que me pusiera de espaldas a el, al borde de la cama, sosteniendo mis manos el el borde, quedando de pie. Y un latigazo fue a parar en mi culo, muy fuerte. Me hizo contarlos, mientras gritaba -uno! dos! tres!- el jadeaba. Comenzó a pasarla la fusta en mi vagina, de manera muy lenta, cuando algo redondo y tibio se metió en mi vagina, primero una, luego otra. Reconocí al instante las bolas chinas. Y para cuando estaban las dos adentro, otro azote paro en mi culo.

Me pidió que lo divirtiera un poco, que sacara mi lengua y le abarcara la polla. Y yo, como chica obediente y deseosa, metí todo aquel trozo de carne, grande y jugoso en mi boca. Me pidió que se la dejara muy bien lubricada, pues iba a disfrutar de mi culo. Cuando estuvo satisfecho sus manos me giraron nuevamente de espaldas a el, y sin decir nada coloco la punta de su pene en mi cerrado culo. El era piadoso conmigo, pero no se detuvo hasta tenerlo todo dentro de mi. Dolía algo adentro, su polla era considerable, pero estaba tan húmeda que no me importaba del todo. Sumándole a eso las bolas dentro de mi vagina, en realidad no tenia la mente fresca como para saber cuanto dolía, solo sentía un placer demencial.

Mientra clavaba mis entrañas y yo gritaba su nombre, jugaba con sus dedos en mi vagina, haciendo girar las bolas. Mi cuerpo no lo podía resistir mas, cuando siento el remolino dentro de mi. Mi Amo comienza a pellizcar frenéticamente mi clítoris, me tiemblan tremendamente las piernas y al fin tengo la liberación con mi primer orgasmo, grandiosamente intenso. Mientras mi cuerpo se convulsiona y mi sexo se cierra y se abre, mi Amo se corre dentro de mi culo, vertiéndose completo y susurrando mi nombre mientras clavaba sus dedos en mis nalgas.  Cuando hubo terminado y dejado la ultima gota y el ultimo golpe, se tumba encima de mi y yo quedo en la cama, exhausta y con la cabeza clavada en la almohada.


Pero el juego de esa noche tan solo había comenzado...

Miss A.
Un dulce beso, Maria. Espero que te haya gustado como quedo. La otra parte la pondré pronto.


lunes, 7 de abril de 2014

El callejón de los amantes

Andaba mirando mi reloj constantemente. No quería llegar tarde a mi cita de las nueve y allí estaba yo, en una fila en la panadería para pedir un café. La hermosa joven de cabello negro termino mi pedido y me bebí el café en tres tragos. Creo que jamas lo había hecho así, pero debía salir pronto. Salí por la puerta deseándoles a todos un buen día y comencé a caminar por la acera. Aquel día era hermoso, hacia un sol esplendido, las personas andaban muy tranquilos caminando, a lo lejos se escuchaba la música de algunos locales y mi corazón comenzaba a acelerarse. Empece a caminar mas despacio, pensando que tal vez era la ligereza de mis pasos. Pero estaba equivocada, aun caminando muy lento, mi corazón seguía moviéndose algo mas rápido. Una extraña corriente eléctrica se acostó mi nuca, bajando por la espalda y terminando en la punta de mis pies. La verdad, no tenia la menor idea de lo que estaba pasando, pero me sentía observada, muy bien observada, esa sensación de tener un par de ojos expresamente en ti. Necesitaba acabar con aquella perturbarte sensación. No podía continuar así. Di media vuelta, pero no logre encontrar algo que llamara mi atención, cada quien estaba metido en su mundo de conexión. Volví a seguir con la marcha, y otra vez esa corriente sobre mi espalda, solo que mas intensa, hasta perderse entre mis piernas. Con mucha ansiedad me detuve y di vueltas mirando a todas partes, pero no encontraba nada. Hasta que de la nada apareció el. Me sostuvo del brazo y me jalo por un callejón medio oscuro, pues los altos edificios y calles solitarias le daban ese aspecto. Una mezcla de miedo y excitación se apodero de mi cuerpo, algo difícil de explicar, y solo podía seguirlo. Me arrincono contra la pared, paso una mano por mi hombro hasta tocar la padre e hizo lo mismo con el otro. No podía salir. Pero cuando vi sus ojos lo supe.

- Marc.
- Mi pequeña.

Sus ojos me lo decían todo, esos ojos que me quitaban el sueño. Lo tenia frente a mi, después de tanto tiempo. Yo sabia que algún día el vendría por mi. Y allí estaba el. Sin pensarlo mas enrede mis dedos en su abundante cabello. Lo atraje hacia mi, deseando probar el sabor de sus labios. Necesitaba al fin saber que era real. Sus labios llegaron a los míos, y podría jurar que comencé a navegar en mares abiertos y callados. Cerré mis ojos, deseando mas de todo, y que el tiempo se detuviera para siempre. Sin darse cuenta, sus brazos habían bajado hasta mi cintura. Nos dejamos llevar, mientras mi mente evocaba gloriosamente su nombre una y otra vez.





Se me había olvidado por completo la cita, de hecho, mi mente se nublo de todo lo demás cuando una de sus manos me comenzó a acariciar el muslo derecho. Gemí sobre su boca, y muy alegre sonrió para el mismo. Pero yo necesitaba aun mas. Como oyendo a mis oraciones, la boca de Marc se acerco hasta mi cuello, y se tomo su tiempo para dejarme sentir su acelerada respiración, provocandome escalofríos en la piel.

- Oh, Marc... cuanto te deseo.
- No sabes cuanto yo a ti. Volveré por ti.
- No te vayas aun.
- Regresare pronto. Muñeca caribeña de piel canela.

Y sin mas, dejándome toda acalorada, con un deseo ardiente y otras cosas mas, se fue, sin dejar rastro, dejando solo las hojas secas de los arboles revoloteando tras su desaparición. Pero yo sabia que volvería, lo sentía en mis labios y en la mirada tan dulce y profunda de sus ojos.

Ahora solo me quedare esperando a la próxima vez. Y esperando que Marc sepa interpretar este deseo tan grande que tengo por el.

Mierda... la cita...

Miss A.
Sintiéndose extremadamente dulce.

domingo, 6 de abril de 2014

Clases particulares


Esta clase esta hecha expresamente para los chicos. Espero que la pongan todos en practica de vez en cuando... y de cuando en vez. Nosotras solo los miraremos. Que no nos viene nada mal mirar, no?

Primero asegúrense de tener su mástil bien preparado, que ande con la cabeza bien el alto. Luego de eso a disfrutar del dulce movimiento. Pero no hay prisa, el torrente llegara en su momento y sera muy placentero.



 
Uy quietos... no olviden correr por la cocina también, y todas esas áreas poco usadas para estas clases.

 

Me gusta decir que hay que tomarse el tiempo para masturbarse de esta forma. Las cosas a la ligera terminan de igual forma. Por eso, mientras mas pasión y énfasis le pongan, mas fuerte sera la sensación al eyacular. La mente puede ser muy poderosa en estos casos, y no hace falta estar frente a una foto o un vídeo para correrse de manera sublime y potente. Solo basta... el deseo, esas ganas voraces de dejar salir todo lo que se lleva por dentro.

   

Miss A
Con todo mi cariño, y especialmente en esta ocasión para Jaime.
(espero que lo hagas y lo disfrutes)