sábado, 1 de febrero de 2014

El placer virtual de Anita

Anita volvió a preguntarse si aquello era buena idea. Jamas había hecho cosa parecida, y las dudas eran mas que la motivación. Pero algo en su interior le removía las entrañas. Esa noche sentía su gata interior deseosa por salir, deseosa por sentir mimos. Así que, aun con dudas, entro a ese mundo virtual de posibilidades.

Se cambio el nombre y entro a ese lugar, muy erótico por demás. Espero pacientemente, hasta que aquel hombre, maduro y misterioso capto su atención. Con suma delicadeza y decisión, el hombre le escribió unas palabras, muy dulces y devotas. Comenzaron una conversación sana, pues el percibió su pequeña timidez. Pero Anita solo necesitaba que la trataran con respeto, y la sedujeran a fuego lento.


Con el paso del tiempo, Anita se comenzaba a sentir calurosa, pues aquel hombre era un experto en el arte de la seducción. Le escribía y le decía las palabras exactas, como si aquel hombre pudiera ver su alma, como si pudiera sentir su soledad y cuan falta de pasión estaba.

Aquel hombre, cumplió cada expectativa de Anita. La lleno de placeres con tan solo sus palabras. La llevo al borde de la locura y la estremeció. Camino junto a ella hasta las puertas del placer profundo... culminando en varios orgasmos. Anita aun recuerda esa noche, la siente en su piel y aun se estremece con tan solo recordar las dulces palabras de su amante misterioso. 

Miss A.
Alabando los placeres que ellos logran dar con solo palabras

3 comentarios:

  1. Respuestas
    1. mmmm...

      permíteme que lo dude...

      permíteme que lo niegue rotundamente

      Eliminar